Con motivo del Día Internacional de las personas con discapacidad, tendrá lugar lectura de manifiesto el día 3 de diciembre a las 13:00h en el zaguán del Hospital Real, acto organizado por el Secretariado para la Inclusión del Vicerrectorado de Igualdad, Inclusión y Compromiso Social de la UGR.
Convocamos a toda la comunidad universitaria a la asistencia a este acto en el que la Universidad de Granada se adhiere al manifiesto del CERMI (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad).
Datos Básicos
- Día: miércoles, 3 de diciembre de 2025.
- Lugar: zaguán del Hospital Real.
- Horario: a las 13:00 horas.
- Organiza: Secretariado para la Inclusión del Vicerrectorado de Igualdad, Inclusión y Compromiso Social de la UGR.
Manifiesto
3 de diciembre de 2025 | Día Internacional y Europeo de las Personas con Discapacidad
40 años de España en la Unión Europea: sin dimensión social no hay Europa
Con motivo del Día Internacional y Europeo de las Personas con Discapacidad, que cada año se celebra el día 3 de diciembre, en el correspondiente al año 2025, la Universidad de Granada se adhiere al Movimiento Social de la Discapacidad agrupado unitariamente en torno al Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y hace público el siguiente
Manifiesto
A las puertas del año 2026, España conmemora 40 años de su adhesión a la Unión Europea (entonces Comunidad Económica Europea), un proyecto de paz, democracia y derechos. En estas cuatro décadas, la sociedad civil de la discapacidad española ha podido contribuir a la construcción europea y ser percibida y tenida como actor siempre desde la primacía del rostro humano y la defensa de la diversidad humana y de lo social.
En estos tiempos críticos en que la dimensión social de la Unión Europea corre el riesgo no de afianzarse sino de debilitarse, desde el movimiento social de la discapacidad, articulado en torno al CERMI, y desde la universidad proclamamos un principio irrenunciable, a saber: la Unión Europea debe ser siempre sinónimo de derechos, inclusión y bienestar para toda la ciudadanía, porque sin lo social no hay Europa, no hay un modelo de vida europeo.
La pertenencia a la Unión Europea ha sido un motor de progreso social para España. Sin embargo, este modelo social europeo se enfrenta a una amenaza real de dilución, brechas de desigualdad persistentes y una regresión preocupante en el reconocimiento de derechos.
En este 3 de diciembre, el Movimiento CERMI y la universidad mira hacia la próxima década con la convicción de que Europa debe ser un espacio de pleno cumplimiento de los derechos humanos. Ǫueremos una Europa donde la inclusión no sea una aspiración, sino una realidad cotidiana, tangible y universal.
Por todo ello, desde la universidad nos adherimos a este manifiesto de CERMI y reclamamos:
- Una defensa activa de los derechos para mantener y ensanchar las conquistas sociales. Es imperativo impulsar una acción contundente de protección de los derechos, para evitar el riesgo real de retroceso en igualdad. Coincidiendo con el 20º aniversario de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que celebraremos en 2026, exigimos que la Unión Europea, como única organización regional del mundo que ha ratificado este tratado internacional, asuma el liderazgo global que le corresponde. Esto implica impulsar una política unificada que integre los mandatos de la Convención en toda la legislación y políticas públicas europeas, consolidando el modelo de apoyos personalizados y centrados en la persona, alineado con la vida independiente, la desinstitucionalización y la libertad de elección y dando cumplimiento urgente a las Observaciones del Comité de Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas.
- La aprobación inmediata de la Directiva Horizontal de No Discriminación, legislación clave para garantizar una protección jurídica sólida y coherente contra la discriminación en todos los ámbitos de la vida, haciendo realidad la igualdad para toda la ciudadanía, también para las personas con discapacidad y sus familias.
- La garantía de accesibilidad universal como presupuesto del ejercicio, goce y disfrute de los demás derechos, asegurando los recursos de apoyo necesarios y eliminando todas las barreras -físicas, en el transporte y la movilidad, en el acceso a la información, incluida la lingüística, y a la comunicación, cognitivas, actitudinales y psicosociales- que limitan o impiden la participación plena y efectiva de cada persona con discapacidad. La Unión Europea debe impulsar obligaciones de accesibilidad y un enfoque de diseño universal en el desarrollo de todas las políticas públicas que conforman el mercado único, con el fin de garantizar la libre circulación de personas, bienes, productos y servicios sin discriminación, poniendo el foco en la creación de entornos pensados en clave de comunidad.
- El bien básico de la vivienda debe ocupar un lugar central en la agenda política, legislativa y presupuestaria de la Unión Europea. En particular, ha de garantizarse el derecho a una vivienda digna y adecuada, en el que la accesibilidad y la asequibilidad han de ser parte esencial para que las personas con discapacidad puedan vivir de forma independiente y participar plenamente en sus comunidades. La Unión Europea debe promover una Estrategia Europea de Vivienda Inclusiva, que asegure viviendas accesibles, asequibles e inclusivas, así como reservas mínimas de vivienda social ajustada a los requerimientos de las personas con discapacidad. También deben promoverse programas de alquiler accesible y ayudas para la rehabilitación y adecuación de viviendas, especialmente en zonas rurales, para que nadie se vea obligado a abandonar su entorno por falta de vivienda accesible o asequible.
- Una legislación europea sobre el etiquetado accesible en los productos de consumo básicos, como base para unas políticas públicas de consumo inclusivas que garanticen la protección reforzada a las personas con discapacidad como personas consumidoras en mayor riesgo de exclusión.
- Una legislación electoral que garantice el voto accesible, independiente y secreto, mediante ajustes razonables como códigos ǪR en las papeletas, guías en lectura fácil, lengua de signos o Braille, con accesibilidad de todo el proceso: desde los debates, mítines, publicidad, programas electorales hasta los colegios y mesas electorales, asegurando también la participación como miembro de mesa electoral con los apoyos precisos.
- La creación de una nueva Agencia Europea para la Accesibilidad, consolidando y realzando así la sostenibilidad del Centro AccessibleEU, con dotación, competencias y autoridad suficientes para supervisar, implantar y hacer cumplir la legislación de accesibilidad en todo el Mercado Único. España debe ser la sede de dicho organismo europeo como demostración de su firme compromiso con ese bien social de primera magnitud.
- Una Estrategia Europea de Empleo Inclusivo que incorpore de manera transversal la perspectiva de la discapacidad en todas las políticas de empleo, formación y transición justa, reconociendo el papel de las entidades sociales y de la economía social como entidades empleadoras inclusivas y generadoras de innovación social.
- Políticas públicas europeas que tengan en consideración que las mujeres y niñas con discapacidad se enfrentan a formas agravadas de discriminación en todos los ámbitos de la vida, entre ellas la violencia, explotación y abuso. La Unión Europea debe encabezar la toma de conciencia sobre la situación de discriminación múltiple e interseccional y desigualdad de las mujeres y las niñas con discapacidad, madres y cuidadoras, impulsar un sistema de apoyos, específico, flexible y adecuado para cada una de las mujeres con discapacidad, combatir los estereotipos negativos y tabúes contra las mismas, eliminar el enfoque neutro de género en las políticas de discapacidad e impulsar la perspectiva de género en los derechos de las personas con discapacidad.
- La designación del Año Europeo de las Mujeres y Niñas con Discapacidad como punto de inflexión clave para fortalecer la toma de conciencia sobre la situación específica y derechos fundamentales de esta parte de la población con discapacidad.
- El impulso activo de la resolución diplomática de los conflictos bélicos, generadores de discapacidad, y la aplicación de políticas inclusivas migratorias para las personas con discapacidad víctimas de guerras, genocidios, persecución política y violencia en esos contextos.
- Un marco financiero plurianual (MFP) claramente alineado con el mandato inclusivo de la Convención de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas. El presupuesto de la Unión Europea no puede ser indiferente ante la exclusión. El próximo Marco Financiero Plurianual 2028- 2034 debe:
- Condicionar la recepción de todos los fondos europeos al cumplimiento estricto de la accesibilidad universal y los derechos de las personas con discapacidad.
- Reforzar el Fondo Social Europeo (FSE+) como un pilar independiente y robusto, con asignaciones específicas para financiar la desinstitucionalización, la vida independiente, la asistencia personal y el empleo inclusivo.
- Priorizar la Economía Social, reconociendo el papel de las entidades del Tercer Sector de Acción Social y las empresas de inclusión laboral de personas con discapacidad de iniciativa social como agentes estratégicos en la ejecución de fondos europeos, garantizando su acceso directo y simplificado a las convocatorias de financiación, así como su sostenibilidad estructural.
- Garantizar la participación real y vinculante de las organizaciones de la sociedad civil de la discapacidad en el diseño, ejecución y evaluación de todos los fondos.
Los 40 años de España en la Unión nos marcan el único camino posible: blindar lo social como elemento clave para garantizar la calidad y calidez democráticas en Europa. Desde la universidad nos adherimos a reclamar una Europa social, que es tanto como decir Europa, a secas.
También es un día para recordar que la educación superior es un derecho recogido en la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) y reafirmado por la Agenda 2030 de Naciones Unidas. Este derecho implica garantizar la inclusión, la equidad y la eliminación de todas las barreras que impiden el acceso, la participación y el progreso académico de cualquier persona, sin distinción.
En 2025, los datos señalan que el 1,9% del estudiantado universitario en España tiene discapacidad, el valor más alto desde que existe registro. En estudios de Grado, este porcentaje alcanza el 2,1%. Nunca antes había habido tantas personas con discapacidad en la universidad española. Sin embargo, este avance cuantitativo convive con una realidad preocupante: más del 52% del estudiantado con discapacidad afirma haber experimentado soledad no deseada, una cifra que duplica la media nacional entre jóvenes sin discapacidad. La inclusión requiere acompañamiento, escucha y transformación profunda de las instituciones.
Las universidades no pueden limitarse a cumplir con mínimos legales; deben liderar la transformación hacia sistemas accesibles, equitativos y alineados con los retos del siglo XXI. La inclusión es un proceso que beneficia a toda la sociedad, mejora los resultados académicos y personales, y promueve la cohesión y la justicia social.
Por ello, llamamos a:
- Gobiernos y administraciones: a reforzar las políticas públicas y la financiación para la inclusión universitaria.
- Universidades: a integrar la accesibilidad y la inclusión en sus planes estratégicos y a garantizar la participación activa del estudiantado con discapacidad en la toma de decisiones.
- Sociedad civil y empresas: a colaborar en la creación de oportunidades laborales y en la eliminación de barreras.
- Comunidad universitaria: a asumir la diversidad como riqueza y a construir juntos una universidad más justa, humana e inclusiva.
Como universidad, debemos asumir un compromiso institucional y social profundo con la inclusión, garantizando la participación plena de toda la comunidad universitaria y favoreciendo el bienestar psicológico y socioemocional del estudiantado. Es necesario construir entornos que eliminen barreras físicas, digitales, cognitivas y actitudinales, y que promuevan la diversidad como valor esencial.
Este compromiso implica:
- Aplicar el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) en la docencia, asegurando metodologías inclusivas y adaptaciones razonables.
- Garantizar la accesibilidad digital mediante un marco europeo y nacional que asegure la interoperabilidad de plataformas, materiales y servicios en línea, evitando que la brecha digital se convierta en una nueva forma de exclusón.
- Uso ético y responsable de la Inteligencia Artificial, evitando sesgos y asegurando que la tecnología sea una herramienta para la inclusión, no una barrera.
- Promover la formación y el empleo de personas con discapacidad, incluyendo programas específicos para estudiantes con discapacidad intelectual y del neurodesarrollo.
- Fortalecer la cooperación internacional para avanzar en la inclusión desde una perspectiva global.
Desde la Universidad de Granada seguiremos trabajando por un modelo más igualitario e inclusivo.